Hace ya varios días que algunos carteles avisaban a la comunidad del edificio Atzavares que hoy, 25 de noviembre, se celebraría una jornada de donación de sangre. A las 9.00h de la mañana y hasta las 13.30h, hemos recibido la visita de tres enfermeras, un enfermero y un médico, que han venido con un propósito bien claro: recaudar el máximo número de bolsas de sangre posible.
Al principio del día había bastante expectación por parte de los alumnos, pues no es habitual, y en boca de todos se escuchaba la palabra “sangre”. Unos animaban a otros, pero como en todo, ha habido gente que desde un principio lo tenía claro: quería ayudar a personas enfermas con su sangre.
El proceso con el que comenzaba la donación tenía varios pasos, y la organización ha sido buena. El primero de ellos, y uno de las más importantes, perder el miedo a una aguja y atreverse a donar sangre para una buena causa. Después bastaba con acercarse a un pequeño mostrador improvisado atendido por un enfermero, donde se tenían que facilitar los datos personales; además se entregaba un pequeño cuestionario, que debía ir firmado por el donante, acatando una serie de condiciones. A continuación, un médico nos esperaba tras una mesa, también improvisada, que remarcaba la información del test; además tomaba la tensión a los jóvenes, y les ha hecho la prueba del azúcar. Tras recomendar tomar algún zumo o refresco, que se repartían gratuitamente para los donantes, uno sólo tenía que prepararse para un pequeño “pinchacito”.
Para terminar, las enfermeras comentaban que al día, aproximadamente, se extraen 200 bolsas de sangre, que son las que los hospitales de la provincia de Alicante pueden necesitar. De estas bolsas, la gran mayoría pasa los controles, y las que no, por fallos del envasado, o también por problemas del donante, de manera muy reducida, se descartan .Este año desde el Centro de Transfusión de sangre de Alicante se propuso llegar a las 60.000 bolsas de sangre, y a fecha de hoy se ha superado esta cifra en más de un millar, concluía una de las enfermeras.
Gota a gota, todos podemos ayudar: anónimamente lo agradecerán.